la flaca era una bromeadora de primera, bromista le corregía Oliviera pero ella seguia diciéndole con aire calmado - bromeadora, porque solo yo soy así!
ella caminaba junto a Oliviera y lo tomaba de las mangas de la camisa, no de las manos, solo de sus mangas... toda la esencia de esa mujer era como un suspiro, un grito, era como aferrarse a las paredes y dejarse caer al vació, la flaca era única.
Oliviera un extranjero hasta en su propia familia no conocía otra cosa que no fuese a si mismo, la flaca entró en su vida con un barullo espantoso, el a veces la odiaba, siempre la odiaba, ella inventaba palabras, husaba y habusaba de las aches solo por divehrsion, tenia heufenismos propios y robados, se aletargaba cuando quería y hexplotaba en chispas y hazúcar de vez en mes se reía con todas las ganas, la flaca vivía y oliviera atravez de ella, el la amaba con furia y entereza, pero no como para aceptarla.
un día Oliviera se levanto de la cama, había dormido con la flaca como siempre, como nunca,; el tomo su saco de sobre la mesa, se lo coloco sobre el pijama y se marcho.
no para salvarla, si no para torturarla, el sabia que si le explicaba que se iba ella algun día se sanaría, pero si desaparecía de pronto la flaca nunca volvería a ser ella misma, la rompería y la maltrataría hasta lo mas profundo de su interior.
Oliviera cruzo la calle que lo llevaba a la plaza del centro a las 8 am de un viernes 05, en los bolsillos llevaba solo su billetera y pasaporte, en las manos se llevo todo lo que la flaca tenia en el alma, a las 8 y 30 estaba tomándose un café y sonreía.
por fin estaba en casa...l
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